limpiar el plato de ducha de resina

Los platos de ducha de porcelana empiezan a ser historia. Los de resina se están comiendo el mercado por varias razones, pero ¿sabes cómo limpiarlo? ¿Qué puedes utilizar y qué no? Te contamos cómo limpiar el plato de ducha de resina si tienes dudas.

Reflexión sobre la suciedad del baño

Todos los elementos de uso habitual del baño se acaban manchando y nunca te vas dando cuenta del proceso de ensuciado hasta que llega el momento en que pareciera que la suciedad se ha incrustado la noche anterior mientras dormías.

Los platos de ducha en general, al ser superficies planas (con cierta inclinación, pero planos al fin y al cabo) tienden a tener menos escorrentía que una bañera o un lavabo y el agua y por ende todo lo que arrastra, nuestra propia suciedad, restos de jabón, cal… acaba por secarse y va dejando una pátina de suciedad que cuanto antes se limpie mejor.

La frecuencia de limpieza ayuda, no solo a facilitar la limpieza en el momento de ponerte a ello sino el aspecto del plato de ducha de cara al futuro. La vida útil se alarga.

Hablemos de los productos de limpieza específicos

El mercado de los productos de limpieza es muy amplio, tan amplio que va a llegar un día en que tengamos un producto para cada elemento del baño. Groso modo, te puedo decir 4 o 5 solo para el baño. Antical, limpiador de cristales y espejos, limpiador del inodoro, limpiador para las superficies de loza del baño y otro distinto para el suelo. ¡Qué lío! De lo que no nos damos cuenta es que con 1 o 2 productos mucho más comunes de lo que parece podemos conseguir mismos resultados.

limpiar el plato de ducha de resina

¿Qué ventajas tiene un plato de ducha de resina?

Los platos de ducha de resina actuales tienen muchas ventajas más que los de loza o porcelana de hace unos años.

  1. Al fabricarse de una única pieza y ser moldeables, se pueden adaptar a cualquier hueco del baño
  2. Son totalmente impermeables
  3. Dan una sensación cálida al contacto con los pies (menos fría)
  4. Son más bajos por lo que no hay ese temido escalón para las personas mayores
  5. Son infinitamente más antideslizantes. La porcelana de hecho no es que sea antideslizante, es justo lo contrario.
  6. Son más fáciles de limpiar.

Y en este último punto es donde entramos a saco. Son fáciles sí, pero si no limpiamos con frecuencia nos pueden traer algún quebradero de cabeza. Limpiar el plato de ducha de resina es sumamente fácil si se hace a menudo, pero si hemos dejado tiempo para que se generen manchas, entonces sigue leyendo.

Limpiar el plato de ducha de resina de forma casi profesional

Para limpiar el plato de ducha de resina de forma casi profesional no hacen falta productos carísimos ni vaporetas de altísima presión ni nada por el estilo. En esta breve guía te mostramos cómo puedes hacerlo tú mismo con los siguientes productos.

Vas a necesitar:

  • Zumo de limón
  • Bicarbonato de sodio
  • Vinagre concentrado de limpieza
  • Jabón líquido de lavar platos. El verde de toda la vida.
  • Esponja
  • Paño de limpieza suave
  • Una botella de pulverizador
  • Toalla
  • Una jarra (la de beber agua no, por favor)

limpiar el plato de ducha de resina

Cómo eliminar los restos de jabón del plato de ducha

  1. Calentamos unos 100 ml de vinagre blanco. Hazlo en el microondas mejor. No tiene que echar humo. Simplemente un poco caliente, porque los vapores pueden llegar a marearte. Viértelo en la botella pulverizadora y añade otros 100ml del lavaplatos. Mueve la botella (no agites) suavemente para que se mezclen.
NOTA: Si tu baño tiene ventana, ábrela, para que entre aire. Si no tiene ventana enciende el extractor. Y si tampoco tiene extractor, o ponte mascarilla o abre las ventanas de la casa para que haya corriente.
  1. No remojes el plato de ducha. Directamente aplica con el pulverizador en el plato de ducha seco y déjalo actuar unos 15 minutos.
  2. Con un paño húmedo, limpia las zonas en las que aplicaste la solución. Debería salir con bastante facilidad.
  3. Con la ducha, aclara bien el plato de ducha. Volverá a brillar como el primer día.

Cómo eliminar la cal del plato de ducha

Aquí ya nos ponemos un poco más serios. La cal, ese fatídico compuesto que nos trae por el camino de la amargura. Si vives en una zona con aguas muy calizas, espero que no hayas comprado tu baño de colores oscuros. Te vas a arrepentir de ello en la primera semana de uso. Si ya no hay marcha atrás, vamos a ver cómo podemos solucionarlo porque la cal se va quedando en esquinas, juntas y para qué nos vamos a llevar a engaño, ¡por todas partes!

Irremediablemente, la cal a veces se acumula en juntas, recovecos y esquinas y ya no es posible quitarla con una limpieza habitual. Coge papel y lápiz y ve apuntando:

  1. Calienta otros 100ml de vinagre blanco en el microondas en un recipiente, jarra o similar.
  2. Vierte el zumo de un limón bien colado (sin pulpa)
  3. Según lo tengas ya revuelto, añade medio vaso de bicarbonato sódico ¡¡muy poco a poco!! y ve removiendo.
  4. Mira cómo va quedando la mezcla, si está muy líquida ve añadiendo otro poco de bicarbonato hasta que vaya espesando, como una especie de bechamel.

¡Advertencia! Lo mismo que la vez anterior, ventila bien el baño, abre ventanas o pon el extractor

  1. Vierte parte de la mezcla en las juntas y zonas donde se haya incrustado la cal. Déjalo actuar entre 30 y 45 minutos.
  2. Aclara con agua abundante pasando una esponja por las zonas donde has puesto la mezcla.

Limpiar el óxido del plato de ducha

No es muy común, pero puede pasar si tenemos tuberías viejas de hierro. Con las nuevas de PVC estas manchas ya son cada vez menos frecuentes. De todas formas, aunque hayas cambiado las tuyas de la vivienda, las generales pueden seguir siendo de hierro si la casa tiene ya unos cuantos años.

  1. En este caso vamos a echar directamente el vinagre blanco sin diluir cubriendo la mancha por completo. El gasto de vinagre puede ser abundante en este caso.
  2. Dejamos actuar durante 2 horas.
  3. Aclara bien con el agua de ducha. Si las manchas no eran muy severas es posible que hayas conseguido eliminarlas. Si queda entonces utiliza la mezcla que hemos hecho para los restos de cal.
  4. Déjalo actuar durante 2 horas también.
  5. Aclara con agua abundante. Ayúdate de una esponja para eliminar restos y listo.

Si las manchas son duras y no se quitan, tendremos que acudir a la lejía pero con mesura.

  1. Vierte una pequeña cantidad de lejía en agua, vierte y frota hasta que consigas que desaparezca.
  2. Aclara con abundante agua.

 Cuidado con los cepillos

No utilices productos abrasivos al limpiar el plato de ducha de resina. Ni nanas metálicas de niquel ni cepillos con cerdas duras y ni se te ocurra usar aquellos con cerdas de metal.

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